Preparación
Ponemos la carne picada en un bol grande.
Echamos en el vaso de la thermomix los ajos, la sal, la pimienta, la canela, los cominos, las hojas de menta y de perejil. Programamos 10 segundos, velocidad progresiva 5-7-10. Debe estar bien picado, si no, repetimos la operación unos segundos.
Echamos esta mezcla en la carne y mezclamos bien. Echamos el huevo y volvemos a mezclar bien. Echamos las 3 o 4 cucharadas de harina y removemos muy bien. Debe quedar una mezcla jugosa pero sólida, que podamos manipular bien con las manos (como si fueran albóndigas). Dependerá del tipo de carne y la marca de harina, así que os digo 3 o 4 cucharadas de harina como una orientación, pero pueden ser más o menos.
Tapamos el bol con film transparente y dejamos que repose en la nevera unas horas (esto dependerá del tiempo que tengáis, pero mínimo os diría que 30 minutos y lo ideal sería hacerlo por la noche y prepararlo al día siguiente para comer).
Vamos formando bolas grandes (como albóndigas enormes) y lo pasamos por harina. Aplastamos un poco con la mano para formar los bistecs.
Preparamos una sartén o una plancha y echamos un chorrito de aceite de oliva. Los ponemos a fuego medio-bajo unos 5 minutos por cada lado. Esto también dependerá del grosor de los bistecs, así que comprobad que no estén crudos por dentro. Yo los pongo a fuego medio al principio para que se doren y se selle por fuera, así no perderá los jugos. Y después le bajo el fuego al mínimo, los tapo y le voy dando vueltas hasta que estén bien hecho por dentro.
Los colocamos en la fuente de servir, les echamos por encima el aceite y los jugos que hayan quedado en la sartén. Exprimimos por encima 1 limón y adornamos con una ramita de perejil. (Cuando lo pongáis en la mesa, llevad el otro limón por si algún comensal quiere echarle más).
