Preparación
Precalentamos el horno a 180º y engrasamos un molde desmoldable con mantequilla.
Echamos las nueces en el vaso y trituramos durante 15 segundos, a velocidad 5. Reservamos en un bol.
Ponemos la calabaza troceada en el vaso de la thermomix y trituramos durante 20 segundos a velocidad progresiva 5-10. Bajamos con la espátula, los restos que hayan quedado en las paredes y programamos otros 15 segundos a velocidad progresiva 5-10. Reservamos en otro bol.
Ponemos la mariposa en las cuchillas y echamos los huevos y el azúcar. Programamos 6 minutos, a velocidad 3 1/2.
Añadimos el resto de ingredientes siguiendo este orden: la calabaza, el aceite de girasol, la harina, la levadura, la sal, la canela y las nueces. Mezclamos durante 15 segundos, a velocidad 4. Si no se ha mezclado todo bien, lo hacemos con la espátula.
Echamos esta mezcla en el molde que previamente hemos engrasado y metemos al horno y dejamos que se haga durante 50-60 minutos (dependiendo del horno), a 180º. Antes de sacarlo, comprobamos que está hecho pinchando con un palillo para ver si sale seco.
Ponemos el chocolate en el vaso y trituramos 30 segundos, velocidad 5, lo ponemos en un bol y reservamos.
Echamos el aceite en el vaso y lo calentamos 4 minutos, 80º, velocidad 1. Ponemos dentro el chocolate y programamos 1 minuto, 80º, velocidad 2. Nos aseguramos que quede como una crema líquida, sino ponemos otros 30 segundos a velocidad 3 para emulsionar. Lo echamos sobre la tarta cubriendola bien, ayudándonos de una espátula decoramos de chocolate también los lados.
Para derretir el chocolate blanco, ponemos una tableta de chocolate blanco en trocitos dentro de una bolsa de plástico tipo manga pastelera y la colocamos dentro del cestillo. Ponemos el agua en el vaso, introducimos el cestillo en su posición y programamos 14 minutos, temperatura varoma, velocidad 2.
Cuando este derretido el chocolate blanco sacamos la bolsita de plastico, le hacemos un pequeño agujerito cortando una esquina de la bolsa con la tijera y ya tenemos una especie de lápiz de chocolate blanco para poder pintar sobre la tarta. Comenzamos haciendo la tela de araña, después para elaborar el cartel de “Happy Halloween” utilizamos una rebanada de pan de molde. La bañamos con chocolate negro y una vez que esté seco escribimos las letras y lo sujetamos en la tarta apoyándolo en dos barquillos.
Las arañas las hacemos ayudándonos con un molde de galletas redondo. Recortamos dos circulos y los unimos bañándolos con chocolate negro. En los laterales introducimos las patas que son trocitos de regaliz rojo y ponemos encima dos bolitas de chocolate blanco o gominolas como si fueran los ojos.
Ponemos las arañas sobre la tarta y ya tenemos nuestra tarta de “miedo”.
